“Yo soy el que soy”, es una frase que al ser utilizada por Dios para decir quien era, nosotros también podríamos hacer uso de ella, sin caer en la religión, y así cuando nos pregunten quienes somos decir “yo soy el que soy”; pero para ello debemos saber que quiere decir, para así saber que estamos diciendo.
Esta frase sin duda alguna transmite presencia, actualidad y seguridad por el tiempo en el que se encuentra. Es abierta, porque no pone límites a su interpretación, es decir, que al utilizarla nos estaríamos definiendo sin necesidad de describirnos, lo cual es mejor, ya que al hacerlo por lo general no decimos quienes somos verdaderamente, sino lo que a la gente le gustaría que fuéramos, además porque somos seres dinámicos y como tales, constantemente cambiamos, así que una descripción no sirve de mucho, pues después no va a ser la misma.
Por lo que al utilizar esta frase, estamos seguros de quienes somos y no tenemos miedo a que la gente lo vea, por lo que dejamos las puertas abiertas, para que sean ellas mismas las que encuentren y descubran nuestro verdadero y genuino ser, que ese “Yo soy el que soy” engloba, en lugar de una simple descripción que solo nos etiqueta y no con la realidad.